La etapa, paso a paso
Salida urbana de Gijón
Empiezas en Gijón/Xixón, donde puedes desayunar y comprar antes de salir. La Iglesia de San Pedro de Gijón queda como referencia cultural en la ciudad; después el Camino se vuelve progresivamente residencial y periurbano.
La subida de Tresona
Entre los km 0,6 y 4,4 el perfil apenas gana altura, pero la subida importante llega entre los km 5,3 y 9,2: 167 m al 4,3% de media. Es un tramo más de asfalto y entorno urbano que de sendero, así que marca un ritmo constante.
Bajadas y paso por la zona industrial
Después de coronar, desciendes entre los km 10,2 y 12, con 105 m de pérdida y una pendiente media del 5,8%. El recorrido continúa alternando bajadas suaves, viviendas y zona industrial hasta acercarse a Avilés.
Entrada en Avilés
Entre los km 17,3 y 19,1 pierdes otros 52 m y ya se intuye la ciudad. El último tramo es llano y feo, de acera y arcén, hasta que Avilés te devuelve todos los servicios de golpe: farmacias, supermercados y sitios donde sentarte a comer sin buscar mucho.
Qué ver en la etapa 21
Iglesia de San Pedro de Gijón
La Iglesia de San Pedro de Gijón es una iglesia medieval situada en la ciudad de salida. Puedes verla antes de comenzar, sin convertir la visita en una excursión añadida.
Tresona
Tresona aparece en el recorrido como referencia intermedia de una etapa que cambia pronto del entorno urbano de Gijón a la zona periurbana. Aquí se nota especialmente el carácter de transición de la jornada.
Avilés
Avilés es el destino y el gran punto de servicios de la etapa. Después de una jornada de asfalto y polígonos, llegar a la ciudad permite recuperar fuerzas y resolver con facilidad comida, farmacia y alojamiento.
Dónde dormir en Avilés
En Gijón/Xixón puedes salir con la cama ya resuelta en el Hospedaje Don Pelayo, el Albergue Universitario Cimadevilla o el Hostal San Félix. Entre las dos ciudades no cuentes con dormir: no hay nada pensado para peregrinos hasta el final, así que la etapa se hace entera o no se hace. En Avilés te esperan el Albergue de Peregrinos Pedro Solìs y el Hostal La Fruta; el albergue no es grande, y en verano conviene avisar de que llegas.
Dónde comer y reponer fuerzas
Gijón ofrece muchas opciones para desayunar y preparar la mochila; entre las referencias tienes El Muro, Sidrería Casa Carmen, La Casa de la Ventresca y El Mirador de la playa. En el tramo intermedio no contaría con una oferta continua, así que lleva algo para comer. En Avilés vuelven las opciones, como La Botella, El Piano de Santa Mónica y Bengala.
Consejos prácticos para esta etapa
Lleva agua desde Gijón
No tienes una fuente señalizada que puedas tomar como referencia durante el recorrido. Sal de Gijón con las botellas llenas y aprovecha los servicios de la ciudad antes de entrar en el tramo periurbano.
Asfalto y calzado
Casi todo el día pisas asfalto, entre polígonos y barrios residenciales. Usa calzado cómodo y no estrenes zapatillas aquí: el firme duro se acumula y se nota en las últimas horas.
Acepta que es una etapa de transición
El atractivo paisajístico es limitado. Conviene caminarla con ritmo, reservar las paradas culturales para Gijón y Avilés y no esperar una jornada de senderos y bosques.
Regula la subida central
La subida entre los km 5,3 y 9,2 concentra 167 m de desnivel. Después vienen varias bajadas, así que no hace falta forzar al principio para ganar unos minutos.
Preguntas frecuentes sobre la etapa 21
¿Es una etapa bonita?
Es una etapa principalmente periurbana, con asfalto, zonas residenciales e industriales y poco atractivo paisajístico. Su interés está en conectar Gijón y Avilés y en los servicios de ambas ciudades.
¿Cuánto desnivel tiene?
Son 312 m de ascenso y 291 m de descenso en 25,4 km, con una altitud mínima de 0 m y máxima de 186 m.
¿Dónde está la subida más importante?
Entre los km 5,3 y 9,2 subes 167 m, con una pendiente media del 4,3%. Más adelante predominan las bajadas y repechos suaves.
¿Hay servicios a mitad de camino?
La oferta no es continua entre Gijón y Avilés. Por eso conviene salir desayunado, llevar algo de comida y aprovechar la ciudad de llegada para reponer lo necesario.