Sevilla es el punto de partida de esta Ruta Jacobea que, siguiendo las antiguas calzadas romanas, atraviesa Extremadura y Castilla y León antes de llegar a Galicia. Con 973 km y 36 etapas, es una de las rutas más largas del Camino de Santiago.
Desde Granja de Moreruela la ruta continúa por el Camino Sanabrés, entrando en Galicia por Ourense hasta llegar a Santiago de Compostela; existe también la variante que sigue hacia Astorga para enlazar con el Camino Francés.
El peregrino atraviesa paisajes que cambian radicalmente: de los olivares y viñedos de Andalucía a las onduladas llanuras de Extremadura, pasando por las ciudades monumentales de Mérida y Cáceres (ambas Patrimonio de la Humanidad), hasta los campos de cereal de Castilla y los bosques de encinas y eucaliptos gallegos.
Del esplendor romano perduran múltiples vestigios: tramos de calzada, puentes, miliarios, teatros y arcos que llevan en uso desde hace más de 2.000 años. El nombre probablemente deriva del árabe "balata" (camino enlosado).
Es una ruta para peregrinos con experiencia, con etapas más largas y menos servicios que el Camino Francés, pero que recompensa con una soledad contemplativa y un patrimonio histórico extraordinario.